Docente, investigadora de la UNC. Coordinadora del Programa de Adultos Mayores.
SEU. UNC. Integrante de RIAT. Coordinadora del Laboratorio Multimedia DUI. UNC/
www.lizvidal.com



(...) Nunca creí que la edad fuera un criterio.
(Marguerite Yourcenar de una carta a Jeanne Carayon).


La pandemia, el aislamiento, el tapabocas, la obsesión por la sanitización, la falta de abrazos ¿todo fue y sigue siendo negativo? ¿Pudo un virus recortar nuestras vivencias? No. No todo. Incluso para los grupos de riesgo como las personas de más de 60 años sobre las que aquí escribimos.

Siguiendo un camino que habían empezado a recorrer como afiliadas al PAMI, muchas personas jubiladas y pensionadas se autoconvocaron, contactaron a les docentes de cursos que ya habían hecho y empezaron a pensar que era posible un camino alternativo que les permitiera paliar la soledad en conjunto.

Este texto es parte de un trabajo con personas mayores (PM) desarrollado por más de una década y que en el último año, como consecuencia del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO), pasó de la presencialidad a la virtualidad. Identificamos algunos aprendizajes que evidencian un crecimiento sostenido en programas y proyectos destinados a PM en la provincia de Córdoba con la intención de valorar actividades socioeducativas que tienen lugar desde el diálogo de saberes, el enfoque de derechos y una concepción de envejecimiento activo.

Las experiencias forman parte de una tendencia cada vez mayor de trabajos destinados a y con personas mayores producto de la prolongación de la vida y de la constitución de un colectivo social cada vez más presente y activo y que requiere de una reconfiguración del modo en que es mirado e interpelado por el resto de la sociedad. Nuestro foco de interés es conocer cómo operan los procesos educativos en la configuración de identidades, cuáles son los dispositivos más adecuados, cuáles los perfiles docentes que mejor acompañan estos procesos y de qué manera las instituciones en las que trabajamos pueden ser más “hospitalarias” -recuperando el sentido que Levinas le asigna a esa categoría-. A nuestro criterio, en estos procesos de redefinición de subjetividades del ‘viejo/a o jubilado/a y sin proyecto’ a ‘estudiante’ hay una apropiación de recursos y tecnologías que están permitiendo a las PM ser parte de la conversación social por otras vías.

Lo primero a destacar es el grado de apropiación de estos espacios institucionales por parte de estudiantes mayores de 60 años que ya venían transitando la experiencia en etapas anteriores y que, iniciada la pandemia, rápidamente tomaron la iniciativa de reemprender la comunicación para paliar la soledad y procurarse compañía. Así fue que, de manera espontánea, se reactivaron antiguos grupos de Whatsapp, se organizaron encuentros y actividades virtuales que trascendieron el mero intercambio hasta que instituciones como la UNC y el Hogar de Día Arturo Illia organizaron dispositivos de capacitación virtual. Ese momento inicial “autogestionado” constituye un indicador elocuente del valor que las PM asignan a estas actividades que cumplen funciones de aprender, actualizarse, pero también de construir redes de sociabilidad, entre otras.

Otro aspecto que identifica a estos grupos es el perfil del docente y el tipo de relación construido entre elles, cuya ligazón y empatía trasciende un vínculo educativo común. Esto lleva a les estudiantes a elegir cada año no sólo la oferta disciplinaria sino a quién será su responsable. ¡Muchas veces repiten el mismo curso o nivel! Es posible que, más que ante docente estemos ante lo que Bergala retomando a Daney designa “pasador” para referirse a quien acompaña, contiene, da seguridad durante el tránsito por una experiencia nueva, disminuyendo las resistencias, temores y posibilitando el disfrute.

El tipo de contenido que abordan estos cursos, sumado a la modalidad de trabajo y el modo en que las tecnologías están articuladas, constituyen finalmente otra clave que ayuda a comprender el tipo de “experiencias” ( Larrosa ) de que se trata. Dice Larrosa que hay experiencia cuando lo que vivimos nos transforma.

También es interesante observar las elecciones temáticas que les estudiantes realizan cuando definen sus producciones y los modos en que ponen en escena a las personas mayores, trascendiendo los estereotipos (ver el de un ficcional elaborado en el taller de cine,realizado en 2019).

En todos los casos, se prioriza el “proceso”educativo por sobre los “productos” realizados, lo que permite encontrar una heterogeneidad de recorridos en esa articulación entre modos significativos y pertinentes de integrar tecnologías diversas y experiencias que ponen en juego una múltiple interpelación a lo sensible (imágenes visuales, sonoras, sensaciones corporales, entre otras muchas).

A contramano de la tendencia a mirar este período contabilizando todo lo perdido, poner en valor lo que se logró en estos encuentros en pandemia resulta oportuno, sobre todo cuando se compara lo ocurrido en 2020 con otras instancias presenciales de etapas anteriores (como puede escucharse en este audio de un taller de canto).

De los registros en audio y los materiales producidos durante el periodo, rescatamos algunos testimonios que dan cuenta de “lo ganado a pesar de” y que podemos categorizar en:

-Lo que aporta lo virtual: “…las clases virtuales muy positivas, más que [las] presenciales; nos queda el registro”; “...matices inconscientes en las voces en los que reconozco sentimientos que hubieran quedado desapercibidos de otra manera”.

-Autoconocimiento: “Aprendí a cantar con todo el cuerpo, no solo con las cuerdas vocales”; “…. mis estados de ánimo son importantes a la hora de interpretar, incursionar en otros sonidos, hacer consciente mi canto y lo que deseo expresar”.

-El lugar del juego y la emoción para aprender: “yo podía jugar” , “divertirme, ser yo”, [fue un] “espacio para disfrutar, para reír, emocionarse”.

-Superación de dificultades: “No pensaba que podría lograr interpretar una canción”; “Me animé a cantar a pesar de mi vergüenza inicial”; “En 2020 canté como nunca”.

Resulta necesario seguir observando y aprendiendo de este “laboratorio” que nos facilitó el COVID-19 -entre tantas otras cosas que perdimos o nos impidió-. Mientras, nos quedamos con una reflexión que representa la de muchas otras personas mayores: “valoro este año virtual; todo lo que pude aprender, aprender a escucharme”.

Casos referenciados

Corto ficcional elaborado en el Taller de Cine a cargo de Jose Peluc (2019) Es el único material previo al período
Taller el cuerpo en la voz. Hogar Arturo Illia. Pcia de Córdoba.Docente Constanza Pellicci ( 5 min)
Taller de Cine debate a cargo de Leonardo Lema SEU/UNC ( 3,54 min)
Video fin de año 2020 (4.32 min)
Video charla Santiago Giralt