Ya no es una novedad, el mundo cambia y lo hace rápidamente. ¿Quién no quiere saber qué nos deparará el futuro? En búsqueda de respuestas factibles, pero no definitivas, entrevistamos a Alejandro Melamed, contador público y Dr. En Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Participante en diferentes programas de capacitación en la Universidad de Michigan, entre otras. Docente, columnista en el programa radial Perros de la Calle. Se describe como apasionado por los temas de las personas y de las organizaciones. También es conferencista y Director General de la consultora Humanize Consulting, especialista en Innovación Disruptiva de Recursos Humanos y autor de por lo menos cinco títulos, entre ellos El futuro del trabajo y el trabajo del futuro.
Tratando de entender qué nos espera en el futuro en el ámbito laboral, viajó a Silicon Valley- Estados Unidos para participar en el programa ejecutivo de la Singularity University.

Comentanos, ¿en qué circunstancias comenzaste a trabajar sobre los temas que derivaron en “El futuro del trabajo y el trabajo del futuro?

Fui a Singularity University con la necesidad de investigar sobre el tema, con la preocupación de lo que estaba visualizando acá en nuestro país. Estuve ahí en enero del 2016 y cuando volví dije: esto es un tema que hay que investigar, profundizar y a partir de ahí me puse a investigar.

Alejandro, comienza el primer capítulo describiendo su entorno, lo más detallado posible, para que el lector del futuro pueda comprender el contexto en el que nos encuentran las primeras décadas del siglo XXI. Es que como dijimos, todo lo que nos rodea surge y se reconfigura tan rápido que puede que en unas décadas sean totalmente diferentes. Es por esto que en su libro afirma “que vivimos en un mundo VICA” (sigla correspondiente a Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo.) En base a esto nos comenta que:

Las empresas están trabajando e investigando mucho (pero este término actualmente) está en un momento de reestructuración. Ahora está surgiendo el paradigma RUPT, siglas en inglés para Rápido, Impredecible, Paradójico y Entrelazado. Rápido por la velocidad en el que ocurren los cambios, Impredecible porque no se puede predecir qué va a suceder ni tampoco si va a pasar o no, por lo cual es un doble no saber. Paradojal tiene que ver con las contradicciones que van sucediendo permanentemente. Entrelazado hace referencia a muchos ecosistemas que van todos juntos. RUPT tiene que ver con disrupción, prescripción, propuesta, mentalidad de abundancia y VICA se refiere a la mentalidad de la restricción, de lo descriptivo.

¿Cómo ves al mundo académico en relación con esa situación? ¿Qué vigencia te parece que tienen los contenidos enseñados en las aulas, la investigación?

El mundo académico prepara para los trabajos antiguos, sobre paradigmas que son importantes pero que no están vinculados con lo que puede llegar a venir. Muchos de los programas académicos están hechos previo internet. Con lo cual tiene un desafío enorme para mejorar, cambiar, optimizar y generar una propuesta que tenga que ver con los tiempos actuales. Mi opinión es que en general, el mundo académico son instituciones del siglo XIX, principios del XX, donde se pensaba que la persona podía estudiar entre los 18 y los 24 años y con eso trabajar toda su vida. Había una expectativa de vida que era mucho más baja que la que tenemos hoy y la velocidad del cambio era muy inferior a la que tenemos hoy.

¿Cómo puede reconfigurarse la oferta y la metodología de la enseñanza universitaria para prepararnos para empleos que seguramente todavía no existen pero que tienen altas probabilidades de generarse?

La primera invitación es tratar de indagar, cuántos profesores dan en dos cuatrimestres seguidos la misma clase. Es posible que sean muchos. Creo que hoy en día posiblemente los alumnos sepan más que los profesores y lo que tenemos que hacer los profesores es generar el nivel de interrogación, indagación para que los alumnos consigan sus propias respuestas en distintos momentos. Creo que cada vez más, el trabajo de los docentes es fomentar el nivel de duda que les pueda permitir llegar a su propia respuesta. Los estudios actuales dicen que vamos a tener que capacitarnos a lo largo de nuestra vida, de hecho, acaba de salir un estudio del Foro Económico Global en donde dicen que para el 2022 las personas que están trabajando van a tener que tener 101 días de capacitación. Yo creo que la manera de reconfigurarlo es estudiar toda la vida y en ciclos más cortos y con una innovación permanente creo que lo que vamos a recibir es que los docentes tengan mucha experiencia y que haya una nueva versión del docente, el docente 2.0 o 3.0. Creo cada vez más en el concepto del maestro aprendiente, hay que ver de qué manera van a educar a los mismos docentes, hay que ver de qué manera las tecnologías van a ir impactando los sistemas educativos.
La globalización también es un fenómeno que obviamente llegó para quedarse y necesitamos tener una educación que considere lo local y lo global y también tenemos que pensar en modelos mixtos en lo que la gente pueda desarrollar tanto lo técnico como lo vincular, la innovación, creatividad, influencia, liderazgo, etc. que son cada vez más capacidades y requisitos fundamentales para desempeñarse en el mundo.

¿Qué tipo de profesiones y oficios son y/o serán más valoradas y cuáles desaparecerán en un futuro más o menos mediato? ¿Por qué? ¿La situación es igual en Argentina que en otros países del mundo?

Soy un fiel creyente en que la investigación, educación, el desarrollo y la tecnología son pilares fundamentales, más en los tiempos que vivimos, no tengo claro hacia dónde se dirigen los esfuerzos. Sí considero que debería priorizarse y generarse un plan estratégico como política de estado que trascienda a los distintos gobiernos. El caso por excelencia es el ejemplo de Israel que generó una política de estado, y logró que un país con infinitas dificultades, superiores a las nuestras, tenga un nivel de desarrollo y ejecución admirable, lo cual requiere un diálogo franco, sincero, honesto y transparente más allá de las baterías políticas para tratar de establecer una política de estado.





Nuestro país tiene oportunidades en múltiples campos. Obviamente en el campo de la tecnología tenemos un déficit, hay empresas que están limitando su crecimiento por la falta de talento en esta dirección. Creo que la tecnología es uno de los temas fundamentales en este sentido. Por otro lado, hay muchos otros campos que también deberíamos aprovechar empezando por el ámbito de la salud, creo que con el aumento de la expectativa de vida y con las múltiples soluciones que se van generando hay oportunidades infinitas, Argentina siempre tuvo, y sigue teniendo, una ventaja en este sentido. También el cuidado del medio ambiente y la remediación de los impactos negativos de la contaminación, el turismo y la recreación son otras de las oportunidades enormes. Todo lo vinculado a la industria más pesada, como el petróleo, es una mega oportunidad que tiene Argentina con soluciones ambientalmente amigables. El otro día recorriendo el sur veía que ya hay algunos proyectos muy interesantes de energía eólica pero que hay muchas nuevas energías que Argentina puede y debe desarrollar. Todo el campo del entretenimiento, la innovación, el cine, la publicidad en las que Argentina tiene ventajas enormes. En educación, obviamente podemos dar un salto enorme, ni que hablar de la industria agrícola-ganadera. Con lo cual, creo que hay que pensar más allá de las baterías políticas en un proyecto de estado para encontrar los nichos en los cuales Argentina pueda convertirse realmente en un referente a nivel mundial y creo que tenemos acá las dos materias primas críticas: la fundamental que es el talento humano que es increíble y la capacidad de adaptarse a las diferentes situaciones, de innovar permanentemente y de sobrellevar situaciones dificultosas, y obviamente tenemos una tierra y un clima privilegiado, con lo cual la realidad es que si uno se pone a pensar como factores de base, mejor combinación no podría haber. Creo que lo que se requiere es pensamiento estratégico, sensato, acuerdos que trasciendan las ideologías y pensar que están dadas todas las condiciones para que sea un próximo caso de éxito.

Es un momento para aprovechar, obviamente que estamos en una situación de turbulencia, que atraviesa el mundo también pero casi siempre, al menos en nuestro país se ha demostrado que en las situaciones de turbulencia logra reacomodarse y sacar lo mejor de cada uno. Esto requiere esfuerzo, trabajo y dedicación, requiere estudio, análisis, proyección, consensos. No es una solución fácil pero sí factible. No pronunciaría la palabra optimista, pero tengo la esperanza y una expectativa positiva de que con un protagonismo de cada uno de los actores críticos el futuro sea muy superior a lo que tenemos hoy considerando que las dificultades son un montón.