Niños utilizando computadoras. Autora: Elin Perea.

Conceptos

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), los trastornos del espectro autista (TEA) son un grupo de complejos trastornos del desarrollo cerebral. Este término genérico abarca afecciones tales como el autismo, el trastorno desintegrador infantil y el síndrome de Asperger. Se caracterizan por dificultades en la comunicación y la interacción social, y por un repertorio de intereses y actividades restringido y repetitivo. Esta condición plantea desafíos en el área de la educación, en la familia y en la sociedad en general, lo cual nos invita a pensar en un nuevo puente que contemple la diversidad.

El uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) es uno de los pilares para construir dicho puente. Las TIC ofrecen, cada vez más, recursos y contenidos tecnológicos que tienen como objetivo mejorar las competencias del aprendizaje y el desarrollo de las personas con TEA.

Herramientas Digitales para una Clase Inclusiva

No existen de manera concreta “tecnologías para TEA”, lo que encontramos son tecnologías de apoyo para trabajar con las diferentes condiciones que se presentan dentro del espectro. Por ejemplo, podemos encontrar aplicaciones para el ejercicio de la comunicación, como “Otta Project” (1), pero esto no quiere decir que sólo sean aplicables en personas con TEA. Tampoco existe un 100% de efectividad en el uso de tecnologías “para TEA”, ya que todo dependerá de la persona destinataria y sus intereses. Es decir, no nos enfocamos en el trastorno, sino en la persona. Es importante aclarar también que el uso de tecnologías, o de cualquier estrategia con alumnos con TEA, debe ser siempre en conjunto con su Maestra de Apoyo a la Inclusión (MAI) y con su acompañante terapéutico, si es requerido.

Por otro lado, la digitalización de los materiales pedagógicos más utilizados para TEA es muy beneficioso por varios aspectos. En primer lugar, porque se rompe con las limitaciones de “lo material” y se utilizan en el (casi) infinito alcance de “lo virtual”. Por ejemplo, es muy usual el uso de pictogramas por medio de tarjetas, los cuales pueden representar una palabra, concepto o idea. De manera física se podrá contar con 200 o 300 tarjetas para utilizar, es decir, que el alumno estaría limitado a un aprendizaje de 300 tarjetas. Si los pictogramas estuviesen en cualquier dispositivo móvil, estas tarjetas serían virtuales y cabrían cientos de miles con una exhaustiva clasificación y también personalización. De esta forma, el pictograma de 'mamá' no es un dibujo de una mujer con un niño, sino la foto de su madre real. En segundo lugar, los costos: estas tarjetas suelen costar $100 cada 10 tarjetas, en contraposición utilizar recursos virtuales es gratuito y nosotros mismos podemos diseñarlos, utilizando programas comunes como procesadores de texto, de imágenes o alguna herramienta online.


A la izquierda se visualiza un conjunto de pictogramas de cartón y a la derecha algunos en forma digital

Sin embargo, para el uso de dichas tecnologías se requieren espacios de capacitación. En la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) dicté un taller llamado “Taller de Herramientas Digitales para una Clase Inclusiva”, el cual consistió en una capacitación de cuatro encuentros durante el mes de Julio de 2019. Docentes y estudiantes asistieron con el objetivo de aprender sobre la inclusión de las TIC en sus clases, con el objetivo de generar diferentes estrategias pedagógicas para alumnos con discapacidad (motriz, visual, auditiva, cognitiva, entre otras). La esencia de estas propuestas es pensar qué se puede hacer con lo que se dispone: una notebook, un celular, un proyector, entre otros.

Este taller y otros talleres con temáticas de inclusión (Lengua de Señas, Braille, Alfabetización Digital) se están desarrollando en el marco del Proyecto Educar para Incluir (2) bajo el fondo del Presupuesto Participativo de la misma universidad.

Fotografías del taller de Herramientas digitales en la Universidad Nacional de General Sarmiento.

Curso de Programación Inclusiva

Las TIC en la educación también invitan a explorar los emergentes campos de programación y robótica. Se hace cada vez más usual que los jóvenes inicien, mediante talleres, un primer paso para explorar este campo. Por lo que la adaptación de las formas de enseñar programación informática a los niños debe concebir la diversidad física e intelectual. En particular, las herramientas que se utilizan para enseñar programación a niños suelen ser muy satisfactorias para el abordaje de alumnos con TEA.

El “Curso de Programación Inclusiva” consiste en una propuesta de curso-taller para jóvenes, con una duración de tres meses con el objetivo de aprender nociones básicas de programación y desarrollar la creatividad y el trabajo en equipo. Hablamos de inclusión porque este curso alienta la inscripción de personas con discapacidad (como autismo). Como proyecto final los jóvenes desarrollan una aplicación móvil que resuelve un problema de educación. Ya contamos con dos aplicaciones móviles que se encuentran disponibles en el Play Store y son totalmente gratuitas: “Aprende Fonética” y “Contá Conmigo”. En el marco de “Juega Juampi! (3) - Educar para incluir” estamos realizando estos talleres en el partido de Pilar, San Miguel y actualmente en la Universidad Nacional de General Sarmiento.

Niños aprendiendo en el Curso de Programación Inclusiva en la Universidad Nacional de General Sarmiento. Autora: Elin Perea.

Tic para la diversidad como política de Estado

Lo que realmente falta, y que sin esto nada de la anterior sirve, es la capacitación docente con respecto a TIC (por supuesto acompañando una formación de discapacidad). Los docentes deben estar capacitados para poder utilizar las herramientas que ya existen y también preparados para las que vendrán. Por más que se creen cientos de aplicaciones de apoyo a la educación, si los docentes no saben utilizarlas, de nada servirán. Y se debe hacer hincapié en que la tecnología es “otro tipo de tiza”, es decir que las mismas no reemplazarán los contenidos pedagógicos ni mucho menos a los propios docentes. Se trata solamente de adaptar los materiales al contexto tecnológico en el que nos encontramos.

Para lograr esto, también son necesarias políticas públicas y programas nacionales que se ocupen de ésta temática. Que la escuela posea internet, que los docentes cuenten con equipos y que estén formados para utilizarlos facilitará que los desafíos de la educación con los alumnos con TEA se superen.

Referencias

1-Aplicación móvil “Otta Project”. Página web: https://www.ottaaproject.com
2-Proyecto “Educar Para Incluir”.Facebook: https://www.facebook.com/tallerEducarParaIncluir
3-Proyecto “Juega Juampi!”. Sitio web: www.juegajuampi.org