El debate sobre la relación entre los niños y la tecnología no es nuevo. Desde hace tiempo esta relación produce divisiones de opiniones entre padres, familiares y educadores. Hay un contraste de opiniones y concepciones sobre el tema, que a menudo no converge en una práctica emancipadora y crítica frente a una cultura en transformación evidente. Práctica influenciada por lo digital, pero también inmersa en este nuevo contexto que puede potenciarse en los procesos de enseñanza y aprendizaje, especialmente al permitir una lectura de la realidad. Una premisa es, justamente, verificar que la adopción de tecnologías digitales se haya convertido en una acción constante en la vida cotidiana de los sujetos contemporáneos. El contexto de la cultura digital tiene repercusiones en las diversas fases de la vida humana, especialmente de aquellas personas que nacieron con el desarrollo de una sociedad tecnológicamente avanzada: niños y adolescentes.

Consideramos que el desarrollo de las tecnologías digitales (TD) en nuestra sociedad, además de influir en las actuales formas de vida, influye sobre las formas de enseñar y aprender, planteando inquietudes sobre qué elementos y experiencias podrían contribuir a una comprensión más clara sobre el tema por parte de padres y educadores. Las preocupaciones no se refieren sólo al acceso a la información y los mecanismos digitales, tales como aplicaciones y redes sociales que están integradas a los teléfonos inteligentes. Sino a una comprensión que analice con mayor profundidad las relaciones humanas con el proceso integrador de TD: los cambios en el comportamiento infantil y los aspectos positivos y negativos asociados al vínculo que los niños establecen con estas tecnologías. Siempre es importante verificar que los cambios pueden significarse como positivos o negativos ya que dependen de la forma como padres y educadores desarrollen su perspectiva sobre la relación entre el niño y los elementos emergentes de las TD.

Las relaciones conflictivas de padres y educadores respecto de la adopción de TD por parte del niño siempre pueden estimular aún más el uso inapropiado o más intenso. Frente a este desajuste de conflicto siempre es importante tener en cuenta que estamos inmersos en una realidad mediada por lo virtual. Es decir, muchas veces ya no podemos discernir en qué medida nos enfrentamos a acciones reales o virtuales, y esto es más así en el caso de los niños, que se consideran nativos en cuanto a la relación hombre-tecnología.

En este contexto se torna una necesidad importante comprender cómo podemos realizar acciones que potencien el aprendizaje de los niños en la mediación con las TD y cómo las relaciones de apropiación del conocimiento disponible a partir de la investigación en el ciberespacio pueden permitir el pensamiento crítico y la alfabetización digital crítica. Es decir, formar personas que puedan construir una competencia lectora en pantallas de computadoras o caracterizar los elementos constitutivos de la cultura digital actual.

No se puede negar que las tecnologías digitales han influido en los hábitos y comportamientos en nuestra sociedad y, consecuentemente, en las instituciones educativas. Como el proceso educativo está influenciado por todos los segmentos en los que se inserta el niño, como la familia, los grupos sociales y los entornos virtuales que potencialmente integran tecnologías, esto se refleja en el marco del aula contemporánea y en todos los niveles de educación.

Podemos destacar que la educación inicial, como primera fase de la escolarización, también pasa por un proceso natural de inmersión en una cultura cada vez más digital que afecta las relaciones de enseñanza y aprendizaje. Depende de los educadores construir una familiaridad con este nuevo contexto y prepararse para una adopción no sólo interactiva sino también mediadora y socializadora de las TD. De esa forma, como la naturaleza de la cultura digital es una naturaleza vivenciada sin conseguir distanciarnos del momento para un análisis más reflexivo y asertivo, siempre es importante verificar que la educación también debe mediar, basándose en las nuevas prácticas sociales, las competencias digitales y las maneras diferentes de educar.

Nuestro pasado en la vida infantil y adulta estuvo lejos de ser una inmersión en la cultura digital que viven los niños en la sociedad actual. Esto a menudo identifica ópticas que descuidan la adopción de TD, y dificulta la comprensión de la importancia de convertirnos en sujetos y profesionales que comparten el mismo mundo de la vida que nuestros alumnos. En este marco, la técnica profesional y sus habilidades digitales podrían integrar estrategias que pueden ser un excelente diferencial en los procesos de enseñanza y aprendizaje de los niños.

Lo que no podemos dejar de situar en un espacio- tiempo es que los elementos de la cultura digital hacen posible reflexionar sobre las competencias digitales con los padres, las familias y los educadores, considerando la importancia del tema en la actualidad. Como síntesis de nuestras discusiones del grupo de estudio e investigación brasileño “Educación, tecnologías y lenguajes” decimos que se da un nuevo tono en el proceso educativo y en el desarrollo de los niños, dejando de lado posturas que solamente vislumbran aspectos negativos. Nuestra posición se abre a “nuevas educaciones”, siempre teniendo como fondo elementos reflexivos que pueden converger a un proceso educativo más crítico y más cercano a la realidad de nuestros educandos.

VÍNCULOS A TRABAJOS RELACIONADOS

http://ebookspedroejoaoeditores.wordpress.com/2019/07/10/convergencias-tecnologicas-e-imersivas-na-educacao-basica/

http://reitoria.ifpr.edu.br/wp-content/uploads/2018/08/E-book-Metodologias-Pedagogicas-Inovadoras-V.2_Editora-IFPR-2018.pdf