Doctor en Comunicación (UNLP). Sociólogo (UBA).
Investigador docente de UNGS. Consultor en Investigación de mercados, medios y opinión.
rmoyano@campus.ungs.edu.ar

Durante abril y mayo de 2020, como parte de las actividades del Seminario de Investigación de Mercados, Medios y Opinión que se dicta en la UNGS, realizamos una encuesta online para relevar el estado de la opinión pública sobre la pandemia de Covid-19, entre la población residente del Gran Buenos Aires. La experiencia fue a todas luces valiosa. No solo por el hecho, en sí mismo destacable, de que estudiantes de licenciatura participen activamente en el diseño e implementación de una investigación social, sino también por la cantidad y calidad de la información obtenida acerca del vínculo que las audiencias establecen con los medios en el marco de la pandemia. Información que nos impulsa a reflexionar sobre la dinámica de formación de la opinión pública en tanto forma de control social (1).

En la primera parte de la encuesta indagamos el nivel de conocimiento que las personas se atribuyen en relación con la situación actual de pandemia, los temas sobre los que la población se informa habitualmente y los medios de información más utilizados. La gran mayoría (92%) dice estar “bastante” o “muy” informada acerca de la pandemia, y entre los temas principales aparecen tópicos relacionados con los aspectos sanitarios del Covid-19 (síntomas, medidas de prevención, estadísticas y evolución de la enfermedad) y con su impacto económico y social.

Prácticamente la totalidad (99%) se informa por medios de comunicación y plataformas online, sobre todo televisión por internet, sitios de internet, diarios por internet y redes sociales. Y si bien un 87% lo hace también a través alguno de los medios denominados “tradicionales”, el dispositivo típico a través del cual la gente se informa de manera “offline” es la televisión (abierta o por suscripción), ya que el consumo de información por radio, diarios o revistas, en muy pocos casos se realiza fuera del entorno digital.




Cuando preguntamos “cuán confiable considera la información sobre la pandemia que circula” por los diferentes medios de comunicación” y ordenamos estos medios según su grado de confiabilidad, se obtiene que la radio, las redes sociales Twitter y Facebook, y la televisión, registran una cantidad significativa de respuestas en las categorías “bastante confiable” o “muy confiable”; por encima del nivel de confiabilidad atribuido a la información que circula en diarios, sitios de internet, revistas y whatsapp.

La confianza en la información que ofrecen los diferentes tipos de medios varía según el segmento de audiencia. Se profundiza en la medida que aumenta la edad, sobre todo entre las personas mayores de 64 años, pero declina de manera drástica entre las personas menores de 25 años. Otro factor que interviene sobre las conductas y puntos de vista es el nivel educativo: a medida que aumentan los años de escolaridad se incrementan las probabilidades de consumir información a través de una mayor cantidad de medios de comunicación. Además varía la forma en que los grupos sociales de acuerdo a sus grados de instrucción van jerarquizando los contenidos que circulan en los diferentes tipos de medios, a partir de la confianza que se deposita en ellos.

En el caso de las emisoras radiales y de las redes sociales, la confianza en los contenidos acerca de la pandemia de Covid-19 se profundiza sobre todo entre quienes poseen un nivel educativo bajo (hasta secundario incompleto); en cambio la confiabilidad de la televisión y los diarios, crece en la medida que se incrementan los años de escolaridad.

Entre las personas que se informan a través de los contenidos que circulan en sitios de internet, prevalece la población de mayor nivel educacional, y también es la que tiene una posición más crítica a la hora de evaluar la confiabilidad de dichos contenidos.

Pero si como se ha señalado la opinión pública es la “opinión dominante”, el comportamiento de voto en las elecciones presidenciales de 2019 debería considerarse como una variable determinante, debido a su capacidad de estructurar la confianza de las audiencias sobre la información que se difunde en determinados medios.




Radio, Facebook y sitios de internet, inspiran más confianza entre los votantes del presidente actual, Alberto Fernández; un segmento del electorado que adquiere mayor peso relativo dentro de la población de menor nivel económico social. En cambio, diarios, revistas, Instagram y, en especial, Twitter, parecieran gozar de un mayor prestigio en esa parte del electorado que en 2019 votó al ex presidente Macri, cuya presencia se acrecienta dentro de la población con mayores ingresos.

De acuerdo a nuestra investigación, durante los primeros dos meses de aislamiento obligatorio 6 de cada 10 personas pertenecientes a la población con acceso a internet que reside en el Gran Buenos Aires vieron reducidos sus ingresos familiares; 2 de cada 10 no tenían trabajo antes de la cuarentena y continuaron desocupados durante el primer período de aislamiento; 3 de cada 10 tenían trabajo, pero a partir de la cuarentena pasaron a tener menos; y 1 de cada 10 durante la cuarentena pasó a estar desocupado (2). En condiciones de tal magnitud crítica, la capacidad estructurante del sistema de comunicación se aprecia al explorar las expectativas de la población sobre la situación del sistema de salud.

El 37% de las personas encuestadas manifestó que el “nivel de preparación del sistema de salud argentino para responder eficazmente a la pandemia” es “bueno” o “muy bueno”; 36% dijo que el nivel de preparación es “mediano”; 26% que es un nivel “bajo” o “muy bajo”; y apenas un 1% “no sabe” cuál es el nivel de preparación actual del sistema de salud argentino para responder eficazmente a la pandemia. También aquí se observa la dualidad entre el votante de Fernández y el votante de Macri: entre los primeros la calificación “bajo” o “muy bajo” desciende al 17%, entre los segundos asciende al 37%.

La hipótesis de que los medios de comunicación no cambian las creencias de las audiencias, sino que las refuerzan, puede ser plausible atendiendo a la relación estrecha que los diferentes grupos de votantes establecen con sus canales de información. Entre las personas que votaron a Fernández, la opción principal para informarse sobre la pandemia es la cadena televisiva C5N; le siguen TELEFE y la red social Facebook. Entre quienes votaron en 2019 a Macri, las señales de televisión TN, CANAL 13 y AMÉRICA TV, aparecen como la vía informativa más frecuente. El 11% de las personas que aceptaron responder a nuestra encuesta señala que lo que más le preocupa de la pandemia actual de Covid-19 son las consecuencias negativas sobre la economía argentina; a un 13% lo que le preocupa más son las consecuencias negativas de la pandemia en la salud de la población; al 76% le preocupan “ambos por igual”. Pero las percepciones fluctúan dependiendo de si la persona se informa a través de un medio oficialista u opositor.

Durante el período analizado, la señal TN ocupó el segundo lugar en las mediciones de IBOPE. Hablamos de TN, medio de comunicación del grupo Clarín y de militancia opositora a la coalición política que gobierna actualmente la Argentina. Nuestra investigación demuestra que, en comparación con el resto de la población, las personas que eligen informarse sobre la pandemia a través de este medio tienen el doble de probabilidades de sentir que lo que más les preocupa de la pandemia son las consecuencias negativas en la economía del país.

C5N es el canal de noticias de mayor audiencia según las cifras de rating del período y además tiene un posicionamiento afín a la coalición gobernante. En relación con otras audiencias, las personas que eligen informarse a través de esta señal tienen dos veces más probabilidades de sentir que el principal riesgo de la pandemia reside en su impacto sobre la salud de la población.

En el contexto de la grave crisis económica, social y sanitaria que atraviesa la humanidad, la opinión pública o la “opinión dominante” se estructura a partir de la existencia de los medios de comunicación. Son nuestros esquemas de asimilación, los esquemas mentales a través de los que organizamos el mundo, los que, desde un campo ideológico particular, intervienen activamente, deformando, transformando ese mundo. Como dice el refrán “todo depende del color del cristal con que se mire”. NOTAS (1) La información que presentamos fue generada en el marco del proyecto de investigación “ENCUESTA DE OPINIÓN POLÍTICA EN EL MARCO DE LA PANDEMIA DE COVID-19” (Programa UMI, IDH-UNGS). El relevamiento se aplicó a una muestra no probabilística de 368 casos, con cuotas según género y edad de la población adulta residente en hogares con acceso a internet; población que, según las cifras publicadas por el INDEC para el segundo cuatrimestre de 2019, representa un 81% de todos los hogares y un 79% de todas las personas residentes en los partidos del Gran Buenos Aires. (2) Vale aclarar que nuestro estudio empírico se llevó a cabo a través de un diseño muestral no probabilístico por cuotas y que, dado el carácter no representativo de la muestra estadística, las afirmaciones que realizamos en este artículo tienen el carácter de aproximación exploratoria a los temas que aborda la encuesta.