(IIGG - CONICET)- romina.p.gala@gmail.com
Licenciada en Sociología y Profesora de Artes Visuales. Becaria doctoral del Equipo “Sociedad, Internet y Cultura” (IIGG-FSOC-UBA).

Han pasado casi 40 años desde el lanzamiento del que se considera el primer videojuego (VJ) de producción nacional, el “Truco Arbiser”. Desde entonces, la industria local no ha dejado de crecer, hasta posicionarse entre las más prometedoras de Latinoamérica. Si bien la región representa un porcentaje marginal (4%) del mercado global, Argentina se encuentra entre las economías de mayor crecimiento. Según el último informe del Observatorio Industria Argentina de Videojuegos(2020), el tamaño estimado del sector para 2019 fue de USD 72.192.960.

Aunque la información no es exacta ni suficiente, existen actualmente unos 150 estudios que desarrollan VJ, los cuales emplean a unas 2000 personas entre diseñadores, artistas y programadores, entre otros. Si bien ya se han publicado más de 300 VJ de industria nacional, el sector es principalmente exportador. Según señala la Asociación Argentina de Desarrolladores de Videojuegos (ADVA), el 95% de lo producido es exportado a Estados Unidos, Asia y Europa; las regiones con mayor participación en el mercado global.

Con el paso del tiempo, el campo local de VJ se ha ido consolidando, institucionalizando y profesionalizando. Expresión de ello es el surgimiento de organizaciones sin fines de lucro, carreras vinculadas a la producción y testeo de VJ y la organización de concursos, muestras y eventos que perduran en el tiempo.

ADVA fue fundada en 2004 con el fin de promover el crecimiento del entretenimiento digital e interactivo producido en Argentina. Hoy día nuclea a más de 120 estudios y profesionales dedicados al desarrollo de videojuegos. Desde 2003 organiza la Exposición Argentina de Videojuegos, con rondas de negocios, exhibiciones, concursos, conferencias, entre otras actividades. Si bien en sus inicios se realizaba solo en Buenos Aires (la región del Área Metropolitana concentra la mayor cantidad de estudios y desarrolladores, principalmente radicados en la Capital Federal), actualmente reviste un carácter federal y se realiza en Mendoza, Córdoba y Santa Fe, lugares que le siguen al AMBA en cantidad de estudios. ADVA participa de la organización de CODEAR, concurso de desarrollo de VJ; y COREAR, concurso nacional de composición de música para VJ. También cuentan desde 2016 con un programa de capacitación y monitoreo de proyectos destinados a desarrolladores emergentes.

Otra de las organizaciones destacadas del sector es la Fundación Argentina de Videojuegos(FundAV), nacida en 2016 con el objetivo de promover e impulsar el desarrollo económico, social y cultural de los videojuegos en argentina. Desde la FundAV se promueven diversas líneas de trabajo, que incluyen VJ y educación, salud, arte, investigación y formación, etc.

Actualmente, no existe un sindicato que agrupe y represente a todos lo-as trabajadores-as del sector. Durante 2019 fue presentado el capítulo local de Game Workers Unite (GWU). La GWU es un movimiento y organización internacional de base fundada en 2018 y dedicada a la sindicalización de la industria de videojuegos en pos de agrupar el conjunto diverso de trabajadores del sector: programadores-as, diseñadores, sonidistas, animadores-as, entre otros-as.

Si bien los VJ pueden ser definidos como industria cultural, también son considerados dentro de la industria del software. De hecho, ADVA es parte de la Cámara de la Industria Argentina del Software. Fue recién en 2011, con la organización del Primer Mercado de Industrias Culturales, que los VJ fueron visibilizados y reconocidos por el sector público como industria cultural, diferente de otros sectores culturales.

¿Quiénes desarrollan VJ en argentina?

Además de urbana y global, la industria de VJ local es joven (SinCA). Según una encuesta realizada por la FundAV (2016) el 85% de lo-as desarrolladores independientes encuestados tienen entre 22 y 39 años. Casi la mitad tiene una antigüedad en el sector menor a los 5 años y aproximadamente el 45% trabaja de forma freelance. Según el informe del observatorio el 60% de los estudios encuestados se formó en los últimos 5 años, mientras el 28% se formalizó durante 2010-2014.

Con respecto a la formación de los y las trabajadoras, y según el informe de la FundAV (2016), el 80% de encuestados cuenta con al menos formación terciaria específica, mientras un 10% se declaró autodidacta. Según el informe del observatorio, del total de empleados en relación de dependencia, el 21% realizó o se encuentra realizando una carrera universitaria o terciaria relacionada.

Como sucede en otras industrias informáticas, la presencia de hombres es notoriamente mayor que la de mujeres. Conforme datos del informe del Observatorio mencionado, en promedio solo el 21% de trabajadores bajo relación de dependencia es mujer. Entre los 16 socios fundadores de ADVA hay solo una mujer y la presidencia fue ejercida por una mujer solo en el periodo 2017 – 2018, frente a 9 períodos bajo liderazgo masculino. En el caso de la FundAV todos los fundadores son hombres. En sintonía, la encuesta realizada por la fundación revela que más del 90% de encuestados son hombres. Pese a la presencia desigual de mujeres y hombres, nuestra participación se hizo sentir desde los comienzos: en 1985 Naomi Marcela Nieva publicó uno de los primeros juegos nacionales (Esnaola et al., 2015).


Recientemente, las mujeres y disidencias del rubro lanzaron el capítulo argentino de Women in Games, una organización que trabaja por una industria, cultura y comunidad de VJ libre de discriminaciones en base al género.


Videojuegos, algo más que ocio

Pese (y contra) todos los prejuicios de los cuales son objeto, los VJ se destacan entre los consumos culturales más populares de la época actual. En Argentina, más de la mitad de los jóvenes de entre 12 y 17 años y el 30 % de aquellos entre los 18 y 29 videojuegan. En términos más amplios, el 19% de la población señala hacerlo, en promedio una hora y media por día y principalmente en el celular (SinCA, 2017).

Como bienes culturales, los VJ comunican significaciones, valores y estéticas. Del cruce con el mundo del arte, surge en Argentina en 2009 una muestra que aborda VJ artísticos, experimentales y otras experiencias lúdico-interactivas. Existen también colectivos e individuos dedicados al desarrollo de VJ con fines artístico-políticos. También se desatacan los VJ educativos. De acuerdo al informe del observatorio, el 34% de la producción se engloba en esta categoría.

Lo hasta aquí dicho da cuenta de que el campo local de VJ se encuentra en expansión, al tiempo que asistimos a la consolidación de instituciones, actores y eventos en un sector que, pese a algunos avances, es aún muy desigual. Los VJ son mucho más que un sector económico con perspectivas de crecimiento favorable. Nos abren un mundo de posibilidades para la educación, el arte, la comunicación de ideas, entre otras cuestiones. Arranca una nueva partida.

Para más información: Gala, R. (2019) . Mapa de la Industria Cultural de Videojuegos en Argentina: un estado de situación. SADIO EJS, 18 (2), pp. 103-118. MAPA INTERACTIVO .