Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires.
Magíster en Educación Superior por la Universidad de Palermo.
Investigador. Docente de Literatura.
aolaizola@gmail.com

La escritora mexicana Cristina Rivera Garza (1964) tiene una presencia constante en los entornos digitales interconectados. Su blog, No hay tal lugar. U-tópicos contemporáneos es un espacio para la experimentación literaria, el desarrollo de reflexiones sobre su propia poética, la militancia feminista, política y social, además del canal de difusión de sus presentaciones y seminarios. En enero de 2010, Rivera Garza abrió su cuenta de Twitter @criveragarza, con lo cual ha sumado un lugar más para sus escrituras digitales.
Sin embargo, si revisamos los textos narrativos impresos de Rivera Garza desde 2002, año de apertura de su blog, hay pocas referencias temáticas y formales a las tecnologías digitales: aparecen apenas como detalles, huellas perdidas en un bosque narrativo que abarca casi veinte años de producción. En contraposición, lo impreso y lo manuscrito se constituyen muchas veces como elementos nodales en las narrativas de Rivera Garza.

¿Acaso en Rivera Garza lo digital se presenta como algo ajeno a la literatura impresa? ¿Son dos trayectorias que corren paralelas sin tocarse? Nada más alejado. Hay que ir más allá de la superficie de la página, porque las escrituras de Rivera Garza, como capas geológicas, operan a partir de estratos de “relación con lenguajes mediados por los cuerpos y experiencias de otro” (Rivera Garza, 2017). En Rivera Garza, las escrituras en soporte digital y en soporte impreso, así como la prosa y el verso, son colindantes, por lo tanto, chocan, emprenden un viaje en todas las direcciones a la vez (crg, 2004b) y en esas trayectorias que delinean a veces se entrecruzan y (se)impactan, para conformar algo nuevo, que no se basa en la unidad, sino en “lo diferente, lo disármonico e, incluso, lo incompatible” (crg, 2004a).

Ya desde su primera novela, Nadie me verá llorar (1999), la literatura se entrecruza con el archivo, mostrando una trayectoria hacia los límites de lo literario, y será con la expansión de los entornos digitales cuando aquella poética adquiera complejidad y asuma como propias las potencialidades estéticas y lingüísticas del nuevo medio, porque para Rivera Garza, al estar los seres humanos conectados a digitalidades diversas, ya no se podrá escribir de la misma manera que antes de la revolución de las TIC (Rivera Garza, 2013). Las tecnologías digitales no han inventado una escritura multimodal, interactiva, a la deriva, no lineal (Rivera Garza, 2016b), pero la resignifican, amplían su capacidad expresiva, pero sobre todo evidencian que escribimos para y con otrxs, que la escritura es una forma de trabajo material con otras textualidades y cuerpos (Rivera Garza, 2017), que escribir es una línea de fuga (Rivera Garza, 2016a).

Las derivas impresas/digitales se rastrean prácticamente desde la apertura de No hay tal lugar. Durante el 2003, en el blog se publica la “Blogsívela 2003”, una novela digital por entregas. Ocho de esas entregas son reescritas y remezcladas en un texto posterior de Rivera Garza, el poemario Los textos del yo, publicado en el 2005.

Entre junio y julio 2010, se publica la serie de posteos “Un verde así”, que consiste en fotografías que se caracterizan por un verde intenso. Debajo de la imagen se agregan, en un montaje que juega con la correspondencia (o no) entre palabra e imagen, textos de prosa poética que a menudo recurren, a su vez, a la cita de distintas fuentes, ya sean “canónicas” (Juan Rulfo, Ramón López Velarde, Anne Michaels, etc.) como de la comunidad tuitera. En 2011, Rivera Garza propondrá en el poemario Viriditas un nuevo itinerario para recorrer “Un verde así”: enmarca la serie entre dos publicaciones del 24 de diciembre de 2010 (no publicados en el blog), agrega una de abril de 2010 y a continuación reproduce todas las entregas sobre el color verde, pero no incluye las fotografías.

Tal como cuenta Rivera Garza en Había mucha niebla o humo o no sé qué (2016), desde muy pequeña ha seguido la vida y la obra de Juan Rulfo, ha leído y releído no solo la parte literaria de su obra, sino también su producción fotográfica y editorial. El blog, entonces, le dio la oportunidad de volver a leer/escribir a Rulfo con/con otros códigos. Entre diciembre de 2010 y septiembre de 2011, se publica en el blog la serie “Mi Rulfo mío de mí” en la que se reescriben los 26 primeros fragmentos de Pedro Páramo. La novela de Rulfo se (re)fragmenta, se transforman párrafos específicos a través del tachado y del uso del color, sus capítulos se convierten en estrofas de versos libres.

En 2015, Rivera Garza publica La imaginación pública, cuyos poemas fueron producidos a partir de procedimientos escriturales en donde lo digital es central. Para la primera sección del poemario, se utilizaron las definiciones de Wikipedia de las enfermedades que Rivera Garza padeció durante 2012; para la segunda sección, un cuento de Guadalupe Dueñas, y fragmentos de un poemario de Dodie Bellamy, fueron mezclados con una herramienta digital para “minar” textos; la última sección, empleó diferentes publicaciones de No hay tal lugar.

Su último libro, Autobiografía del algodón (2020), tiene como procedimientos centrales el viaje y la investigación documental con certificados, cartas, comunicados, mapas vinculados a la huelga de lxs trabajadorxs agrícolas en el norte de México, en donde el escritor José Revueltas participó como militante comunista en la década del 30. Sin embargo, el primer paso de esos viajes al archivo y a los caminos del triángulo algodonero mexicano fueron dados y registrados en la tuitcrónica del 2016 Estación Camarón

“No creo en la escritura sedentaria”, sostiene Cristina Rivera Garza (2016a) y agrega “la escritura que me gusta denominar como verdadera es una escritura en migración”, aquella que traza derivas entre lo digital y lo impreso, entre las materialidades (de los textos, de las voces, de los cuerpos) y sus presencias y ausencias. Referencias bibliográficas crg. (2004a, julio 10). Escrituras colindantes. No hay tal lugar. Recuperado desde http://cristinariveragarza.blogspot.com/2004/07/ crg. (2004b, noviembre 1). Persona-máquina-del-tiempo. No hay tal lugar. Recuperado desde http://cristinariveragarza.blogspot.com/2004/11/ Rivera Garza, C. (2013). Los muertos indóciles. Necroescrituras y desapropiación. Tusquets. Rivera Garza, C. (2016a). Breve historia íntima de la escritura en migración. Tierra Adentro. Recuperado desde https://www.tierraadentro.cultura.gob.mx/breve-historia-intima-de-la- escritura-en-migracion/ Rivera Garza, C. (2016b). El cielo vertical. Tierra Adentro. Recuperado desde https://www.tierraadentro.cultura.gob.mx/el-cielo-vertical/ Rivera Garza, C. (2017, mayo 31). Desapropiación para principiantes. Literal. Recuperado desde https://literalmagazine.com/desapropiacion-para-principiantes/