Un equipo de Investigadores-docentes de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), dirigido por el Dr. en Física Rodolfo Echarri, desarrollaron conjuntamente con el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) de Republica Dominicana, una heladera que funciona a base de energía solar. Aunque parezca un fenómeno paradójico, este artefacto tiene la capacidad de generar frío a partir del calor solar.

El proyecto nació en 2003 con la premisa de que sea utilizada en zonas rurales de bajos recursos o en aquellos lugares donde la energía eléctrica no es de fácil acceso. Es por eso que la paradoja que el sol pueda producir hielo no finaliza durante el día, sino que el refrigerador está desarrollado para funcionar en un ciclo de 24 horas.


Prototipo de la heladera solar ubicado en el campus de la Universidad Nacional de General Sarmiento (Argentina).

El dispositivo no posee ninguna parte móvil ni eléctrica, sino que funciona mediante los procesos de adsorción (atracción y retención de una sustancia en la superficie de un cuerpo) y desorción (emisión de un fluido previamente adsorbido) de metanol por el carbón activado. El refrigerador solar ya fue puesto a prueba en una comunidad de Córdoba, y puede llegar a producir un promedio de 5 kilogramos de hielo por día.

La heladera solar está compuesta por tres partes: un colector, un condensador y una cámara fría. En la parte superior se encuentra el colector solar parabólico, que contiene unos tubos de hierro con carbón impregnado con metanol. Cuando esto es expuesto al sol, el metanol se evapora y pasa al condensador, que como indica su nombre, se encarga de volverlo líquido de nuevo. De noche, cuando la temperatura del colector vuelve a la normalidad, el carbón vuelve a adsorber el metanol, lo que provoca su evaporación en la cámara fría, bajando la temperatura y generando hielo.

Una de las características fundamentales del proyecto es la no utilización de compuestos clorofluorocarbonados ni combustibles fósiles para generar la energía necesaria para el funcionamiento de la heladera. Esto no solo la convierte en una herramienta diseñada para mejorar la calidad de vida sino que además la transforma en un artefacto mucho más amigable con el medio ambiente que las heladeras convencionales.

A pesar de tratarse de una energía alternativa en crecimiento y de fácil renovación, el uso de la energía solar no ha logrado despegar del todo en los países de América Latina. Más allá que resulte singular el hecho de producir hielo con una energía provista por el calor del Sol, es sumamente destacable el esfuerzo de los investigadores que han posibilitado este fenómeno, aplicando sus conocimientos con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas, utilizando fuentes de energía poco convencionales y que reducen la contaminación del medio ambiente.